De las Sociedades de la Información a las Sociedades  del  Conocimiento


Documento del Programa CICS- COLOMBIA

 

 

En los últimos dos años se ha llevado a cabo un intenso proceso de planeación estratégica en el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología del país, pero haciendo parte de un programa mucho más comprensivo de reflexión orientado a construir una visión de futuro de la sociedad colombiana, que se denomina Conocimiento, Innovación y Construcción de Sociedad: Una Agenda para la Colombia del Siglo XXI.

Este programa se ha concebido a partir de dos grandes lineamientos estratégicos: a) El Conocimiento se está convirtiendo en el factor de progreso más importante de la sociedad, y b) La Educación es el proceso decisivo para asegurar la apropiación social del conocimiento, como requisito para la construcción de sociedades dinámicas mejor adaptadas al cambio y tiene cuatro objetivos generales:

 

 


En primer lugar, se busca fortalecer la capacidad de pensamiento estratégico y prospectivo en las diversas áreas que constituyen el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología. Esto es necesario para poder identificar y comprender las principales tendencias, y posibles escenarios futuros, que se confrontan en cada área de la ciencia, y en cada uno de sus sectores de aplicación.

 
Con base en esa reflexión estratégica, se busca, en segundo lugar, diseñar planes estratégicos en cada uno de los programas nacionales de ciencia y tecnología, con el fin de concentrar los escasos recursos financieros en aquellos temas de mayor interés y relevancia para el país, y de esta forma poder lograr los resultados que se buscan.
 
En tercer lugar, este esfuerzo ha estado orientado a desarrollar procesos de apropiación social del conocimiento y a desencadenar procesos de aprendizaje social, por medio de los cuáles el conocimiento generado por la investigación y el desarrollo de la ciencia se interioriza, generando procesos de innovación, de cambio de actitudes o de valores, de cambio en el funcionamiento de instituciones sociales básicas, de mejorar la efectividad de las políticas sociales, o de desarrollo de capacidades para el aprovechamiento de oportunidades o para adaptarse con éxito a un entorno cambiante.
 
En cuarto lugar, a partir de esta reflexión estratégica y prospectiva, y a partir de un análisis de los problemas del país, se busca generar una visión de futuro para la sociedad colombiana. Es decir, se busca generar una Agenda para la Colombia del Siglo XXI.

 

 


Documento del Programa CICS- COLOMBIA-f

Características de las Sociedades del Conocimiento
Instituciones Sociales,  Marco Normativo  y  Cambio  Social
La  Formulación  de  una  Agenda  Estratégica  a  Través  de  un  Diálogo  Nacional
Educación  para  el  Siglo  XXI 
La Sociedad Informatizada
El dominio de las Nuevas Tecnologías
Papel crítico de las Ciencias Básicas y de las Ingenierías
Apoyo a Grupos de Investigación  e  inserción en Redes Globales del Conocimiento

Educación  y Aprendizaje  como  Ejes  de  la  Nueva  Estrategia

Ciencia,  Tecnología  y  Regiones
Aspectos Eticos de la Ciencia y la Tecnología y Formas Cambiantes del Proceso de Apropiación del Conocimiento
Gobernabilidad  y  Formas de Organización Social

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MAPA DEL DOCUMENTO                      

 

INTRODUCCION


Al acercarnos al inicio del Tercer Milenio el principal desafío que confrontamos es el de cómo desarrollar en la sociedad colombiana una capacidad para proyectarse en un mundo en rápido proceso de cambio,  dominado por tres tendencias dinámicas y complejas que lo están profundamente transformando:  el desarrollo de la sociedad de la información,  la globalización,  y el progreso científico y tecnológico que se está dando en diversas áreas de la ciencia,  procesos que están generando nuevas oportunidades,  pero también claros desafío

 

 Características de las Sociedades del Conocimiento

 

 

 

Las tecnologías de la información y las telecomunicaciones están teniendo un profundo impacto en todos los sectores de la actividad humana,  desde la producción,  hasta la educación y los servicios de salud.  La convergencia de tres áreas tecnológicas anteriormente diferenciadas,  que son la informática (computadores),  las telecomunicaciones  y la transferencia y procesamiento de datos y de imágenes,  ha llevado a profundos cambios en la producción de bienes y servicios en las sociedades contemporáneas.  La capacidad de acceso y de uso de dichas tecnologías,  como son la microelectrónica,  las diversas tecnologías relacionada con la multimedia,  y la multiplicidad de aplicaciones que han surgido en la educación,  la salud,  la producción,  los servicios  y el control ambiental,  están dando lugar a las llamadas sociedades de la información.  La terciarización de la economía,  inclusive en el sector agropecuario y manufacturero,  es uno de los aspectos estrechamente vinculados a la informatización de la sociedad.

Uno de los problemas de las sociedades de la información es el del exceso de información que dichas sociedades generan.  Uno de los desafíos que aquí surge es el de como convertir  información  en  conocimiento útil,  y el de cómo aprovechar el proceso de generación y apropiación del conocimiento para inducir procesos dinámicos de aprendizaje social,  a través de los cuáles el conocimiento crea o fortalece capacidades y habilidades en las personas u organizaciones que se lo apropian,  convirtiéndose en factor de cambio en la sociedad,  en sus instituciones,  o en las empresas del sector productivo.  Es a partir de este momento que el conocimiento permea una sociedad.  Esta es la tesis central que se desarrolla en este artículo.

La revolución producida por las tecnologías de la información y las comunicaciones ha generado,  por primera vez en la historia de la humanidad,  la posibilidad de movernos en la dirección de una verdadera sociedad global,  basada en la capacidad para interactuar en tiempo real entre personas y grupos geográficamente dispersos,  a través de Internet o del correo electrónico.  La globalización es un proceso que va más allá de la apertura de mercados y de la internacionalización de la economía.  Responde al proceso que Arnold Toynbee en su magna obra,  "A Study of History",  planteó como uno de los principales desafíos de la humanidad en este fin de siglo:  la construcción de una sociedad global,  que requiere una institucionalidad y un marco normativo diferente al del estado-nación,  y al de los mecanismos intergubernamentales que han históricamente dominado el ámbito internacional.  Se trata del surgimiento de la sociedad civil transnacional,  que se refleja en la globalización de los mercados,  de la producción,  de los sistemas financieros,  de la diversión  y de la ciencia y la generación de conocimiento.

Los impactos de la globalización de la ciencia están transformando la organización misma de ella,  aspecto que se analizará en la sección 9 y a lo largo de este artículo.  La globalización es también un estado de ánimo,  un cambio cultural y de mentalidad,  que refleja una forma diferente de ver el mundo.  La empresa percibe a este último como su ámbito normal,  y el científico se integra en redes electrónicas de investigación igual que en su grupo de investigación local.

La llamada Infraestructura Global de Información  (o G.I.I.),  de la cual Internet forma parte,  es un instrumento facilitador al crear un entorno de interacción electrónica en el ciberespacio.  Realidad que está transformando desde el comercio,  hasta la educación y las formas de organización de la comunidad científica,  incluyendo la investigación  y los procesos de difusión y aplicación del conocimiento.  El concepto de "sociedad de la información" no se refiere solo al procesamiento de información;  este concepto implica la utilización de las nuevas tecnologías en todos los ámbitos de la sociedad,  y las implicaciones que ellas tienen.

Es importante resaltar el hecho que la globalización no solo toca a aquellos que participan en este nuevo entorno.  Incide así mismo en los sectores sociales que no tienen la posibilidad de insertarse y participar activamente en ella,  a través de procesos que esta última genera,  como es el caso de la reestructuración competitiva,  y de cambios en los mercados  o en procesos de transformación institucional que de ella se derivan.  Los procesos de exclusión social que esto genera,  pueden llegar a tener un impacto más significativo que los procesos de participación que dicho entorno facilita.

El tercer factor que domina este fin de siglo lo constituye el alto ritmo de progreso científico y tecnológico,  y la relación cada vez más estrecha entre el conocimiento que el adelanto científico genera,  y las múltiples aplicaciones de dicho conocimiento en todos los sectores de la actividad humana.  Las llamadas " nuevas áreas de la ciencia",  o "nuevas tecnologías",  tienen tres características importantes.  En primer lugar,  están generando tecnologías genéricas con múltiples aplicaciones en casi todos los sectores de la sociedad:  producción,  educación,  salud,  servicios,  diversión,  manejo ambiental,  funcionamiento del Estado,  y otros.  En segundo lugar,  la distancia entre el conocimiento básico y su aplicación en la producción de bienes y servicios,  es cada vez menor.  Los procesos de producción,  así como el suministro de servicios o el manejo de recursos naturales y de la biodiversidad,  son cada vez más intensivos en ciencia,  y por lo tanto en conocimiento.  La distancia entre el laboratorio y la empresa se ha significativamente reducido,  fenómeno que se puede observar en el alto número de empresas intensivas en ciencia que se crean semanalmente en las universidades de los países desarrollados,  proceso cuya importancia se ha claramente incrementado.

En tercer lugar,  el ritmo del progreso científico se ha acelerado enormemente,  llevando a la necesidad de desarrollar nuevas formas de organización de la investigación con el fin de poder mantenerse al día y de desarrollar masas críticas de investigación en campos que están cambiando y avanzando a un ritmo vertiginoso.  Las oportunidades y requerimientos generados por el nuevo entorno están llevando a nuevas formas de organización de la comunidad científica,  como las de consorcios de investigación,  nuevas formas de cooperación universidad/industria,  redes electrónicas de investigación  y otras formas asociativas,  que buscan,  a través de la cooperación,  responder al desafío generado por el alto ritmo de cambio científico y los crecientes costos de la investigación que esto conlleva.

Es importante resaltar que simultáneamente se está dando una tendencia que apunta en una dirección contraria,  desde el punto de vista de la libre circulación del conocimiento como "bien público":  se trata de la creciente importancia que tienen las tecnologías apropiables  ("proprietory technologies"),  y por lo tanto la apropiación privada del conocimiento,  proceso que obviamente limita el flujo o intercambio libre del mismo.  Este proceso,  y las diversas formas que está tomando,  se analizan en mayor detalle en la sección 8 del presente artículo.

Entre las áreas de la ciencia que están desempeñando un papel estratégico vale la pena resaltar la biotecnología  (basada en la revolución científica que está generando la biología molecular),  la microelectrónica,  la química fina  y los nuevos materiales.  A través de estas tecnologías,  las ciencias básicas o naturales están teniendo un impacto cada vez mayor en las sociedades contemporáneas,  además de su función tradicional de desarrollo del conocimiento y de la creatividad,  y del papel que desempeñan en la explicación y comprensión del cosmos y del entorno en que vivimos.  En este contexto la física,  la química,  la biología  y las matemáticas han tomado una nueva dimensión.

 

 

 2.Instituciones  Sociales,  Marco Normativo  y  Cambio  Social

 

 


El alto ritmo del progreso científico y tecnológico que se está dando en este final de siglo,  así como los profundos cambios que se están generando en nuestro entorno,  abren claras oportunidades de crecimiento y de desarrollo sostenible.  Las plantas transgénicas,  los biopesticidas,  las nuevas vacunas y drogas que están surgiendo,  y los demás productos que la revolución de la biología molecular,  la microelectrónica  y los nuevos materiales están produciendo,  abren nuevas oportunidades de producción y de desarrollo.  Como se indicó anteriormente,  también encierran grandes desafíos y peligros de desigualdad creciente,  por medio de procesos de exclusión social con base en la capacidad de acceso y uso de estas tecnologías.

 


En forma paralela a este proceso,  y a través de relaciones de causalidad complejas e iterativas,  se están produciendo profundos cambios en las principales instituciones sociales,  tanto en Colombia como en el resto del mundo.  El papel del Estado,  así como la relación entre éste y la Sociedad Civil,  están en claro proceso de transformación.  El proceso de apertura de mercados y de globalización,  y los niveles de competitividad que se requieren para sobrevivir en este ámbito,  están llevando a la necesidad de reestructurar el aparato productivo en casi todos los sectores.  Estos procesos están teniendo un profundo impacto en el empleo,  en los ingresos de la población,  en la organización del trabajo y en el tipo de recursos humanos que el mercado laboral requiere.  Estos cambios,  a su vez,  están poniendo una gran presión sobre el sistema de educación,  en todos sus niveles.  Debido a la importancia del conocimiento y la educación en las sociedades contemporáneas,  la necesidad de repensar el sistema de educación,  y sobre todo el sistema de educación superior,  se ha convertido en uno de los principales desafíos de las sociedades contemporáneas en este fin de siglo.

 

 

 

Las ventajas comparativas de los países ya no reflejan ventajas basadas en la dotación de recursos naturales o en su ubicación geográfica.  Por el contrario,  depende de capacidades y ventajas adquiridas,  con base en el desarrollo de recursos humanos y en la capacidad para generar y aplicar conocimiento,  tanto en la producción como en la solución de problemas sociales.  Estos últimos están llevando en muchos países a altos costos de transacción y a conflictos sociales crecientes,  que limitan la competitividad real del sector productivo a pesar de los incrementos en productividad logrados por los adelantos científicos y tecnológicos.  Dichas incongruencias llevan a lo que Fernando Fajnzylber llamaba la "competitividad espúrea",  que no es sostenible en el mediano y largo plazo.  A su vez,  estas incongruencias generadas por la no integración de consideraciones de equidad y de sostenibilidad llevan al deterioro de la competitividad,  a la pérdida de empleo,  y a círculos viciosos de creciente pobreza y niveles de conflicto social,  y,  lo que es más grave,  de pérdida de legitimidad de instituciones sociales básicas.

Todo lo anterior está llevando a profundas crisis en las principales instituciones de la sociedad.  El sistema político,  el cambiante papel del Estado,  las nuevas formas de intervención de éste,  el precario equilibrio entre el mercado y la nueva normatividad emergente,  los cambios en la organización del trabajo y en el mercado laboral,  la presión sobre un sistema educativo obsoleto que no prepara los recursos humanos que el nuevo entorno requiere,  la perdida de competitividad y de empleo en muchos sectores de la producción,  el deterioro del medio ambiente y de los recursos naturales,  son los claros síntomas de la profunda crisis institucional que se confronta en muchas sociedades del mundo en este fin de siglo.  Estas consideraciones están en el centro del debate que se está dando en toda la región,  en Europa,  en América del Norte y en el Asia,  sobre el desafío que todos los países confrontan al iniciarse el Tercer Milenio,  y sobre cómo lograr el desarrollo de sociedades del conocimiento que logren aprovechar las oportunidades que la ciencia y la tecnología ofrecen en la solución de estos problemas.  De aquí está surgiendo una  Agenda Global  que define los principales desafíos con los que se inicia el siglo XXI.  Un buen ejemplo de esto lo constituye el informe  ("White Paper")  sobre el futuro de las sociedades europeas y los principales desafíos que ellas confrontan,  recientemente presentado por la Unión Europea.

En el caso colombiano,  como lo indica el análisis realizado por Hernando Gómez Buendía en uno de los trabajos que se ha venido realizando en este programa,  además de los desafíos que se observan en el entorno global se confrontan serios problemas relacionados con el tema de la gobernabilidad en la sociedad colombiana,  y con una serie de factores que de ella se derivan,  tales como:  los altos costos de transacción generados por diversos aspectos de la realidad socioeconómica del país;  el deterioro de valores básicos en la sociedad colombiana;  la corrupción que lo anterior ha generado;  la pérdida de legitimidad de las instituciones políticas;  el alto nivel de conflicto social;  y la poca capacidad de convivencia que refleja serias fallas en el proceso de socialización y de formación del ciudadano.  Esto se analiza en mayor detalle en la sección 8.3 de éste artículo.


 

 

 Características de las Sociedades del Conocimiento

 

 


Las anteriores consideraciones remiten al papel del intelectual en la sociedad,  así como al papel de la investigación y de la universidad en la construcción de la sociedad que deseamos para el futuro.  Es decir,  al papel que la ciencia y la tecnología,  y por lo tanto el conocimiento,  pueden jugar en la construcción de sociedades con capacidad para responder con éxito a los desafíos que se confrontan al inicio del tercer milenio.

Dos características han claramente surgido en el análisis del contexto actual.  La primera de ellas es la importancia que el conocimiento científico tiene en todos los sectores de las sociedades contemporáneas,  y en el papel estratégico que están desempeñando las nuevas áreas de la ciencia,  o las llamadas nuevas tecnologías.  En segundo lugar,  el papel central que desempeña la educación y la formación de recursos humanos como el elemento más crítico en la constitución de sociedades del conocimiento.  Aquí nos referimos a una educación con capacidad para desarrollar creatividad en la persona y en la sociedad,  a través del desarrollo de la capacidad analítica y de comprensión en el niño,  y en el futuro ciudadano y profesional.  Es decir,  en una educación orientada a "aprender a aprender",  y no en procesos de memorización.  Lo anterior implica reformas profundas en el sistema de educación colombiano,  como es el caso de la enseñanza de la ciencia y del pensamiento analítico en los diversos niveles del sistema educativo.  Así mismo,  requiere una acción muy decidida en la dirección de asegurar calidad y excelencia en la educación en los diversos niveles del sistema,  pero muy particularmente en la educación superior.

Pero además de estos dos rasgos básicos,  las sociedades del conocimiento requieren de otros tres factores que desempeñan un papel central en establecer un puente entre conocimiento y acción,  o entre conocimiento y aplicación y uso efectivo del mismo en la sociedad.  Para que los resultados de la investigación o de la actividad científica se conviertan en conocimiento útil,  se requiere,  en tercer lugar,  de un proceso de apropiación social del conocimiento.  Este último debe ser apropiado por la sociedad,  o por actores o sectores específicos de la misma  (v.gr.  una institución social,  una organización  o una empresa).  En el caso de la investigación en ciencias sociales sobre diversos aspectos de la realidad social,  el proceso de apropiación social pasa por la creación de espacios de debate público sobre el conocimiento que se genera.  Esto contribuye a desarrollar y consolidar "lo público":  la generación de bienes públicos de conocimiento que pueden contribuir al funcionamiento de la sociedad,  la formación de una opinión pública informada,  la formación del ciudadano,  el fortalecimiento de la sociedad civil,  y la capacidad de una sociedad de adaptarse a un entorno rápidamente cambiante.  La generación de "bienes públicos" es igualmente importante en otras áreas de la ciencia,  donde dicho conocimiento pasa a formar parte del capital social que una sociedad acumula sobre diversos temas o aspectos de su entorno.  Este es el caso del conocimiento público generado sobre la biodiversidad,  sobre recursos naturales  o sobre técnicas de producción agropecuaria o de otros sectores de la producción.

Es importante resaltar el hecho que las formas de apropiación social del conocimiento están cambiando muy rápidamente,  como consecuencia de cambios que se están produciendo en la ciencia misma como forma de conocimiento,  o en la ciencia como institución social.  La relación entre apropiación social del conocimiento,  y apropiación privada del mismo,  está significativamente cambiando,  como consecuencia de la creciente importancia que tienen las "tecnologías apropiables" ("proprietory technologies") en muchos sectores de la ciencia.  Uno de los impactos que se está produciendo en la reciente evolución de la biología molecular,  se refiere al hecho que el proceso de privatización está crecientemente involucrando conocimiento generado por investigación básica  (v.gr.  conocimiento genético),  que hasta hace poco era del dominio público  (bienes públicos de conocimiento).  Estos profundos cambios están generando complejos problemas éticos y legales,  como consecuencia del proceso de patentamiento de dicho conocimiento.  El tema de la propiedad intelectual está tomando nuevas formas y dimensiones,  que requiere el desarrollo de un nuevo marco normativo que apenas está en proceso de formulación.

El uso del conocimiento genera una dimensión adicional de importancia central en las sociedades del conocimiento.  Nos referimos aquí a procesos de "aprendizaje social",  por medio del cual el conocimiento se interioriza,  generando procesos de cambio de actitudes o de valores,  de cambio institucional u organizacional,  o de desarrollo de capacidades para el aprovechamiento de oportunidades o para adaptarse con éxito a un entorno cambiante.  Entendido de esta forma,  el aprendizaje es el proceso fundamental que lleva del conocimiento a la innovación y al cambio social,  ya sea a nivel del individuo,  de una organización  o de la sociedad.  Por lo tanto,  el aprendizaje es el proceso por medio del cual el conocimiento crea o fortalece capacidades y habilidades en las personas u organizaciones que se lo apropian,  convirtiéndose en factor dinamizador del cambio en la sociedad,  en sus instituciones,  o en las empresas de un país.  El aprendizaje puede ser visto como un proceso de educación continua,  que se desarrolla fuera del plantel educativo.  La capacidad de generar procesos de aprendizaje social es el elemento más crítico de las sociedades del conocimiento.  El desarrollo de esta capacidad se basa,  a su vez,  en la investigación,  en la apropiación social del conocimiento,  en el mejoramiento continuo  ("benchmarking")  y en la innovación.

Un último rasgo importante de las sociedades y de las organizaciones del conocimiento es el desarrollo del pensamiento estratégico y prospectivo,  necesario para comprender los cambios que se están produciendo en el entorno,  proyectar tendencias dinámicas y posibles futuribles,  e identificar aspectos críticos o estratégicos que permitan orientar los esfuerzos que se realizan en el proceso de generación de conocimiento y de cambio social o desarrollo organizacional,  en una dirección adecuada.  Este último factor facilita el desarrollo de los otros rasgos de las sociedades del conocimiento.

 


 Educación  y Aprendizaje  como  Ejes  de  la  Nueva  Estrategia

 

 

Debido a su importancia capital,  los procesos de aprendizaje social que la generación y aplicación (apropiación) del conocimiento pueden generar,  lo convierten en el eje central de una estrategia orientada hacia la construcción de una sociedad del conocimiento.  Es éste proceso el que lleva al desarrollo de lo que en la reciente literatura sobre el conocimiento y la innovación se denominan como  sociedades del aprendizaje  ("learning societies"),  organizaciones que aprenden  ("learning organizations"),  y redes de aprendizaje  ("learning networks").  Esto lleva a una concepción dinámica de la relación entre el conocimiento,  el sujeto que conoce  y el entorno en el cual él actúa.  Es a través de este proceso que el conocimiento hace posible que los miembros de una sociedad construyan su futuro,  y por lo tanto incidan en el devenir histórico de la misma.

Los procesos de aprendizaje social que genera el conocimiento se dan a cuatro niveles:  (a)  nivel individual,  (b)  nivel organizacional,  (c)  nivel sectorial o nivel de las instituciones sociales,  y  (d)  nivel de la sociedad.  Los procesos de apropiación del conocimiento son de complejidad creciente al pasar del uno al otro.  Los cuatro niveles desempeñan también funciones diferentes en el desarrollo de una sociedad del conocimiento,  y en dinamizar procesos de modernización y de cambio social que lleven a una mayor capacidad para aprovechar las oportunidades que el nuevo entorno genera,  y para adaptarse y responder con éxito a los cambios en dicho entorno,  y a los desafíos y peligros que él encierra. 

En el primer nivel el tema que domina es el de la educación,  tanto en términos de su calidad como de su relevancia.  Como se indicó anteriormente,  confrontamos aquí la necesidad de introducir profundas reformas en el sistema educativo colombiano,  con el fin de poder lograr una educación que desarrolle la creatividad y el espíritu innovador en la persona.  Se requiere un enfoque y una práctica pedagógica que desarrolle la capacidad de "aprender a aprender",  y la capacidad analítica en la persona.  Igualmente se requiere mejorar la enseñanza de las ciencias a todos los niveles,  como forma de desarrollar la capacidad analítica y la capacidad de reflexión y de comprensión en el futuro ciudadano y profesional.

En el segundo nivel surge una dimensión de especial importancia en las sociedades contemporáneas:  el manejo y la apropiación social del conocimiento en el desarrollo de organizaciones con capacidad de aprendizaje  ("learning organizations").  Uno de los desafíos que aquí se confronta es el de cómo convertir información y conocimiento personal,  en conocimiento corporativo útil que incremente la efectividad de las organizaciones,  así como su capacidad de respuesta a cambios en su entorno.  Esto lleva a lograr una organización con capacidad para identificar las oportunidades que su entorno genera  (en el mercado o en el entorno social en el que opera),  así como para responder con éxito a los cambios y los desafíos que en él se presentan.  Lo anterior genera una capacidad de desarrollo y cambio organizacional,  que son igualmente importantes en una empresa,  en una universidad,  o en un centro de investigaciones o de desarrollo tecnológico.  Dada la importancia de este tema,  al final de esta sección regresaremos sobre este punto,  haciendo referencia a algunas iniciativas que se están desarrollando en Colombia en esta dirección.

En el tercer nivel se encuentra uno de los elementos más críticos de cualquier sociedad,  con dos dimensiones diferentes pero complementarias entre sí:  el nivel sectorial  y  el nivel de las instituciones sociales.  El primero se refiere a sectores de producción de bienes o de servicios,  que constituyen una buena parte de la economía o de la sociedad en la que vivimos.  La actividad productiva,  y por lo tanto el mercado de trabajo,  en gran medida se desenvuelven en este contexto sectorial.  El desarrollo y cambio tecnológico tienen una clara dimensión sectorial,  o inclusive sub-sectorial,  ya que la rama de producción o de servicios  (v.gr.  metalmecánica,  textiles,  producción de palma,  etc.),  juega un papel particularmente importante.

Al mismo tiempo,  el rápido cambio científico y tecnológico que se está dando está llevando a profundas transformaciones en la organización del trabajo,  en la estructura misma del aparato productivo  (reestructuración competitiva),  y en la aparición de nuevos sectores o ramas productivas relacionadas con la economía de las comunicaciones y la información  (lo que algunos observadores llaman la "economía de la información").  El surgimiento de  "tecnologías genéricas"  (v.gr.  microelectrónica,  biotecnología  y nuevos materiales),  está así mismo llevando a una convergencia de sectores tecnológicos tradicionalmente diferenciados,  y a nuevos ámbitos de trabajo.

Lo anterior implica nuevos procesos de aprendizaje social,  que van desde la educación continuada para hacerle frente a estos nuevos contextos y requerimientos de trabajo,  hasta el desarrollo de consensos involucrando gremios (empresarios),  trabajadores  y gobierno sobre cómo confrontar tales cambios,  y cómo repartirse sus costos y sus beneficios.  Los "acuerdos de competitividad" son un ejemplo de este esfuerzo orientado al desarrollo de consensos y de acciones concertadas.  A lo largo de los últimos tres años  puede observarse un importante proceso de aprendizaje social,  en la medida en que los acuerdos comenzaron a tomar más cuerpo y mayor contenido específico de acciones concertadas.  Los recientes informes del Programa de Innovación y Desarrollo Tecnológico indican un claro proceso de maduración que se observa en ciertos acuerdos sectoriales,  como el de textiles y confecciones en el sector industrial y el de concentrados en el sector agropecuario,  hecho que refleja el proceso de aprendizaje social al que hemos hecho referencia. 

La dimensión de las instituciones sociales corta a través de la dimensión sectorial.  Nos referimos aquí a las instituciones básicas que constituyen cualquier sociedad:  el mercado,  la política  (en el sentido de la "polis"),  la familia,  la educación,  el trabajo,  la comunidad y otras instituciones relacionadas con aspectos básicos de la vida en sociedad.  La reflexión estratégica que se ha venido desarrollando en el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología,  así como los hechos que nos circundan,  han claramente puesto en evidencia el profundo cambio que se está produciendo en las instituciones básicas de la sociedad.  Los trabajos de Hernando Gómez Buendía,  de la Misión Rural,  y del Grupo sobre Educación Superior,  entre otros,  han claramente mostrado la crisis que se confronta en instituciones básicas de la sociedad,  y el peligro que se genera como consecuencia de los costos de transacción y de la pérdida de legitimidad por parte de las instituciones sociales existentes,  al no cumplir ha cabalidad su función.

El desafío de cambio social que nuestras sociedades confrontan,  pasa por repensar y revitalizar sus instituciones sociales básicas.  En este contexto el conocimiento,  y el proceso de creación de "lo público" a través de la apropiación social del mismo,  pueden generar importantes procesos de aprendizaje social que contribuyan a desarrollar y consolidar las nuevas instituciones sociales que el siglo XXI requiere.  En este proceso tanto el intelectual,  como la universidad,  tienen una importante labor para desarrollar.

El cuarto nivel en el que se dan procesos de aprendizaje social es el de la sociedad como tal.  Los procesos de aprendizaje social en este nivel pueden involucrar cambios en los valores y las actitudes que caracterizan la sociedad,  o pueden conllevar acciones orientadas a desarrollar una capacidad para controlar conflictos y para lograr mayores niveles de convivencia.  En este cuarto nivel uno de los principales desafíos es el desarrollo de consensos  sobre los principales problemas que confronta la sociedad,  sobre las causas de los mismos,  y sobre las acciones concertadas que se requieren para abordarlos o para responder a ellos.  Estos procesos de aprendizaje social y de cambio se generan a partir de diversos hechos sociales,  tales como el cambio de modelo de desarrollo que se dio con la apertura económica y el abandono del modelo de substitución de importaciones  (situación que conlleva la necesidad de generar profundos cambios de actitud y de valores en el sector empresarial y en la sociedad),  o a partir de las contradicciones y costos de transacción que se generan en el contexto del almendrón y de sus implicaciones,  analizadas en los trabajos sobre gobernabilidad y formas de organización social que se han adelantado.

Por la importancia que reviste el proceso de desarrollar organizaciones con capacidad de aprendizaje,  vale la pena mencionar algunas de las experiencias que se están realizando en Colombia en el campo del desarrollo organizacional,  especialmente en el caso de organizaciones relacionadas con la investigación científica y tecnológica y la innovación  (siendo esto un ejemplo del segundo nivel de aprendizaje social mencionado arriba).  En el Sistema Nacional de Innovación se ha venido realizando un importante esfuerzo orientado a desarrollar un nuevo modelo de Centro de Desarrollo Tecnológico, diferente al gran centro sectorial público  (en la industria o en el sector agropecuario),  que había surgido en las décadas de los sesenta y setenta,  en el contexto del modelo de industrialización por substitución de importaciones.

 

El nuevo modelo de centro tecnológico se caracteriza por ser más pequeño,  con una participación directa del sector privado en una acción conjunta con el sector público,  buscando insertarse en redes de innovación a través de alianzas estratégicas con empresas y con otros centros tecnológicos tanto en el país como en el exterior,  y utilizando una estrategia de financiación basada en un subsidio a la demanda, en lugar de un subsidio a la oferta.  Este modelo también conlleva una mayor interacción con universidades,  lo que le da un papel más importante a esta última en la investigación tecnológica,  especialmente en los nuevos campos de la ciencia que desempeñan un papel estratégico  (v.gr.  microelectrónica  y  biología molecular).  En la operacionalización de este nuevo modelo de centro de desarrollo tecnológico ha habido un claro proceso de aprendizaje social en los últimos tres años,  en los que uno de los principales desafíos ha sido el de diseñar los nuevos esquemas y enfoques organizacionales,  así como desarrollar una capacidad de planeación estratégica en dichos centros con el fin de que puedan responder con éxito a su nuevo y cambiante entorno en un mundo globalizado. 

Lo anterior llevó a desarrollar un programa orientado a fortalecer la capacidad de los centros de investigación y de desarrollo tecnológico en lo referente a su desarrollo organizacional y su capacidad de planeación estratégica,  tanto en el sector industrial como en el sector agropecuario.  En este programa,  coordinado por la Corporación Calidad,  se está realizando una importante experiencia en desarrollar  organizaciones con capacidad de aprendizaje  en el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología.  Es decir,  organizaciones con capacidad para convertir información (datos) y conocimiento personal,  en conocimiento corporativo,  y generar,  a partir de este último,  procesos de aprendizaje en la organización sobre qué funciona y qué no funciona,  y cuales son los aspectos estratégicos en su entorno en los que ella debe actuar.  Estos procesos de aprendizaje llevan a incrementar la capacidad de la organización para lograr sus objetivos,  al identificar correctamente oportunidades y poder adecuarse con éxito a cambios en su entorno.



 

 La  Formulación  de  una  Agenda  Estratégica  a  Través  de  un  Diálogo  Nacional

 

 


Como se indicó anteriormente,  la construcción de sociedades del conocimiento requieren del desarrollo de una capacidad de pensamiento estratégico y prospectivo,  con el fin de poder crear capacidades de investigación y procesos de generación de conocimiento en áreas  y  temas de importancia para el desarrollo del país,  o de cada una de sus regiones.  Así mismo,  la posibilidad de que el desarrollo científico y tecnológico redunde en beneficio de la población colombiana y contribuya al desarrollo socioeconómico,  característica central de las sociedades del conocimiento,  depende de la capacidad de generar procesos de apropiación social del mismo y de aprendizaje social,  como los descritos en las secciones anteriores. 

Con este objetivo en mente,  en 1995 se inició un proceso de fortalecimiento de la capacidad de pensamiento estratégico y prospectivo en el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología.  El propósito central de este proceso se definió como "Haciendo de Colombia una Sociedad del Conocimiento".  A través de este esfuerzo se han buscado tres objetivos.  El primero es el de orientar los esfuerzos de investigación y de generación de conocimiento hacia temas estratégicos y críticos para el desarrollo del país.  El segundo es el de fomentar procesos de apropiación social del conocimiento,  de creación de lo público  y de aprendizaje social,  buscando operacionalizar los diversos aspectos relacionados con la creación de una sociedad del conocimiento.

  El tercero es el de contribuir a formular una Agenda para la Colombia del Siglo XXI.  Esta agenda se ha venido construyendo alrededor de diez temas estratégicos para el desarrollo de la sociedad colombiana:  (a)  educación para el siglo XXI;  (b)  ciencia y tecnología en la construcción de la sociedad del conocimiento;  (c)  gobernabilidad y formas de organización social;  (d)  convivencia,  paz y seguridad;  (e)  medio ambiente,  biodiversidad y desarrollo sostenible;  (f)  Gerencia Social:  conocimiento y políticas sociales;  (g)  innovación,  competitividad y desarrollo empresarial;  (h)  el futuro del sector agropecuario y de la sociedad rural;  (i)  territorialidad,  regiones y ciudades; (j)Êsalud y bienestar social.

  En esta sección se presentan,  en forma muy resumida,  algunos de los puntos que se están abordando en cada uno de estos temas estratégicos.  En todos los casos,  se está siguiendo un enfoque basado en los conceptos presentados en el presente capítulo,  relacionados con los procesos de generación y apropiación social del conocimiento,  buscando crear espacios de debate público que generen procesos de aprendizaje y cambio social.

  El primer tema estratégico que se plantea es el de la modernización del sistema educativo,  con el fin de poder formar los recursos humanos que el siglo XXI requiere  (sección 8.1).  Esto responde a la visión política de hacer de la educación un propósito nacional,  y uno de los principales componentes de la política de desarrollo.  El segundo tema estratégico es el de  la ciencia y la tecnología,  y el papel que ellas desempeñan en la construcción de una sociedad del conocimiento  (sección 8.2).  Estos dos primeros temas estratégicos están íntimamente vinculados entre sí.  La calidad de los recursos humanos y un alto nivel de excelencia en las universidades es una condición básica para un desarrollo científico y tecnológico sólido.  A su vez,  la formación de investigadores,  el apoyo y consolidación de grupos y centros de investigación,  la consolidación de programas de doctorado,  el apoyo a la investigación  y  una dinámica relación entre la universidad y la industria,  son factores que contribuyen en gran medida a fomentar y mejorar la calidad de la educación superior,  uno de los principales objetivos de la política de educación que se considera indispensable.  Por lo tanto,  los dos primeros elementos de la agenda estratégica que se le plantea al país se complementan entre sí,  siendo los dos piezas fundamentales de las sociedades del conocimiento,  y de la capacidad que tenemos que desarrollar para proyectar a Colombia hacia el tercer milenio.

  Los otros ocho puntos de la agenda estratégica tienen que ver con áreas o temas críticos para el desarrollo humano sostenible del país,  en los que la investigación,  el desarrollo tecnológico,  y por lo tanto el conocimiento,  desempeñan un papel de gran importancia para generar soluciones,  identificar opciones,  y pensar y diseñar el futuro que en cada caso queremos alcanzar.  El tercer y cuarto tema tienen que ver con el desarrollo social y económico del país,  e inclusive con su viabilidad como sociedad.  Nos referimos aquí al tema de la Gobernabilidad y de las Formas de Organización Social que predominan en Colombia  (sección 8.3),  y al tema de la  Convivencia,  Paz  y  Seguridad (sección 8.4),  uno de los desafíos más importantes que el país confronta en este fin de siglo.  La sostenibilidad misma de la sociedad colombiana en el mediano y largo plazo dependen de nuestra capacidad para encontrar soluciones innovadoras a los problemas que el país confronta en estos dos temas,  que a su vez,  están íntimamente relacionados entre sí.

  Es importante resaltar que temas como el del narcotráfico,  el de la violencia,  el de la corrupción,  el de administración de justicia,  y el de la creciente pérdida de legitimidad que confrontan las instituciones básicas y el mismo Estado en Colombia,  temas que son de gran relevancia para comprender la situación actual del país y los desafíos de construcción de sociedad que confrontamos,  se abordan bajo el tema de la Gobernabilidad y las Formas de Organización Social,  y bajo el tema de Convivencia,  Paz  y Seguridad.

  El quinto tema estratégico es el del Medio Ambiente,  Biodiversidad y Desarrollo Sostenible,  cuya importancia en el segundo país más rico en biodiversidad del mundo no escapa a nadie  (sección 8.5).  La investigación en este campo,  y el conocimiento generado sobre nuestra biodiversidad y recursos naturales,  tanto para conservarla como para utilizarla sosteniblemente,  juegan un papel esencial en una de las dimensiones más críticas del desarrollo de cualquier nación.  El tema del desarrollo sostenible es así mismo uno de los principales temas de la agenda estratégica global.

  En el diseño de la sociedad deseable la dimensión social desempeña un papel central.  La generación de empleo,  y por lo tanto la generación de ingresos,  se ha convertido en uno de los problemas más complejos en todas las sociedades humanas en este fin de siglo.  La relación entre desarrollo tecnológico,  empleo  y salarios es una de las dimensiones más complejas de manejar en el mundo globalizado del siglo XXI.  Paralelamente a esta dimensión,  surgen el de la pobreza,  la equidad  y la participación social en los beneficios del desarrollo,  y los procesos de exclusión que las sociedades del conocimiento pueden confrontar.  Es así como el tema de la Gerencia Social,  Conocimiento  y Políticas Sociales (sección 8.6),  así como el de Salud y Bienestar Social (sección 8.10), abordan la generación y aplicación de conocimiento en dos temas fundamentales del sector social,  y por lo tanto del funcionamiento de la sociedad colombiana.  Se busca aquí incrementar la efectividad de las políticas sociales y de los programas de intervención social a través del conocimiento,  y del desarrollo y uso de enfoques y tecnologías adecuadas.

  Debe así mismo indicarse que el tema de género,  si bien es uno de los aspectos que se abordarán en forma explícita en el tema de la Gerencia Social  (8.6),  será también una de las consideraciones que se tendrán en cuenta en el análisis de los otros temas de la agenda estratégica.

  Desde el punto de vista del crecimiento económico y de la generación de empleo,  la investigación y el desarrollo tecnológico desempeñan un papel crítico en el fomento de la innovación y de la competitividad en los dos principales sectores de la producción en Colombia:  el sector industrial  y el sector agropecuario.  La tecnología y el conocimiento son factores esenciales para lograr competir con éxito en el contexto actual de mercados transnacionalizados,  especialmente por la importancia creciente que tienen las nuevas tecnologías en generar nuevos sectores de la producción intensivos en ciencia y en conocimiento.  Esto lleva al tema de la  Innovación,  Competitividad  y Desarrollo Empresarial (sección 8.7),  y al tema de  El Futuro del Sector Agropecuario y de la Sociedad Rural (sección 8.8).  

Por último,  el tema de la territorialidad,  el desarrollo regional,  y el manejo del hábitat,  representan una dimensión crítica del desarrollo del país,  en la cual la investigación y el conocimiento juegan un papel central en su concepción y orientación,  en el desarrollo de una identidad regional o étnica,  en la construcción de una sociedad regional,  y en la identificación de opciones de desarrollo  (sección 8.9).  El futuro de las ciudades,  y del patrón de asentamiento humano que hemos adoptado,  es un tema de gran importancia que debe abordarse para buscar generar opciones a uno de los problemas más críticos del país.  En la próxima sección se presenta un breve resumen de los principales aspectos que se están abordando en cada tema de la Agenda Estratégica.

 


           

  Educación  para  el  Siglo  XXI 

 

 


Existen hoy en día diversas preocupaciones importantes a nivel de la sociedad colombiana:  En primer lugar,  el reconocimiento de la necesidad de la educación como elemento fundamental para poder abordar el siglo XXI,  caracterizado este último por las sociedades del conocimiento,  de la información,  y el nuevo contexto de la "aldea global".  Esto significa que el elemento esencial de transformación o de construcción de sociedad debe estar centrado en el conocimiento,  y por ende en la educación.  En segundo lugar,  el reconocimiento de la educación como factor de convivencia,  paz,  tolerancia y participación ciudadana.  En tercer lugar,  como elemento para enfrentar los nuevos retos de la educación para la sociedad del conocimiento,  lo que implica que el sistema educativo debe responder a una doble exigencia:  por una parte,  lograr de la escuela que esta sea efectivamente universal y educadora,  y por la otra,  prepararse para la inserción en la "aldea global",  sobre la base de insumos como la información y el desarrollo del talento creador.  En síntesis,  se hace necesario trascender el falso dilema tradicional de calidad versus cobertura,  hacia la nueva visión de educación universal de calidad.

Se puede hablar de dos funciones básicas de la educación:  las funciones sociales y las funciones individuales.  Dentro de las primeras,  es decir las funciones sociales,  se pueden destacar las siguientes:  facilitar la integración nacional,  el crecimiento económico,  y la superación de la pobreza.  Dentro de las funciones individuales de la educación,  resaltan:  la socialización,  la transmisión de cultura y el desarrollo de la personalidad;  la formación para el trabajo;  y la formación para la ciencia y la tecnología.

Desde las anteriores ópticas puede reafirmarse la educación como una necesidad para el cambio,  y la necesidad de una educación en los códigos de la modernidad.  En la primera óptica,  se refuerzan los conceptos de formación de alta inteligencia;  el aprender  a aprender;  el resolver problemas;  la autonomía y la libertad;  la educación para la empleabilidad y no para el empleo;  y la educación permanente.  En la segunda óptica,  la de los códigos de la modernidad,  están implicados las destrezas,  los saberes,  las actitudes  y  los valores.

Dentro del tema de la educación se han venido haciendo diversos esfuerzos tanto a nivel de políticas,  como en términos de investigación sobre aspectos referidos a los diversos niveles que conforman el sistema educativo:  la educación pre-escolar,  la educación básica y media,  y la educación superior.  El primer nivel,  el de la educación preescolar,  desempeña un papel crítico en el desarrollo de la creatividad  y en la formación de aptitudes básicas en el futuro ciudadano.  Es en este nivel donde se sientan las bases del proceso educativo que se continuará desarrollando a lo largo de toda la vida de un ser humano.  Aquí es necesario fortalecer la red de investigación que sobre este tema se ha venido desarrollando en el país,  poniendo énfasis en la difusión y aplicación de innovaciones educativas que se han generado en el país y en el exterior.  En este campo funciona una importante red de investigación y de difusión de innovaciones a nivel regional.

El segundo nivel,  el de la educación básica y media,  confronta un gran desafío en cuanto a la necesidad de incrementar su calidad,  al mismo tiempo que se siga extendiendo su cobertura,  con el fin de alcanzar el objetivo central de educación universal de calidad.  Uno de los instrumentos que puede desempeñar un papel importante en este proceso es el de mejorar la enseñanza de la ciencia en el sistema escolar.  El programa Cuclí-Cuclí ha generado una importante experiencia en este campo,  sobre la cual se puede continuar profundizando.  En recientes estudios y talleres de trabajo sobre el tema se han claramente identificado los siguientes limitantes como los más críticos para mejorar la calidad de la educación básica y media en el país:  (a)ÊÊpotenciar y operacionalizar el Plan Decenal de Educación;  (b)ÊÊmejoramiento de la enseñanza buscando asegurar simultáneamente cobertura y calidad;  (c)ÊÊgestión y autonomía escolar;  (d)  capacitación de docentes;  (e)ÊÊdesarrollo de material educativo que refleje los nuevos requerimientos de la educación orientada a desarrollar creatividad y una capacidad para aprender a aprender;  (f)ÊÊmejoramiento de la enseñanza de las ciencias;  y (g)ÊÊeducación en valores y educación para la paz.

El tercer nivel,  el de la educación superior,  no ha sido objeto de la misma atención que la de los otros dos niveles del sistema educativo,  al menos desde la perspectiva de la investigación.  La educación superior debe ser un objeto de conocimiento esencial para la comprensión del modelo o patrón de desarrollo y de la dinámica de la sociedad,  y para la identificación de estrategias e intervenciones necesarias que demanda la construcción de sociedad y sus requerimientos de futuro deseable.  Se requieren por tanto esfuerzos permanentes,  sistemáticos  e  institucionalizados de investigación sobre el tema de la educación superior,  con el fin de consolidar una comunidad y un pensamiento estratégico en el tema,  lograr una socialización amplia en la sociedad colombiana del conocimiento que se genere‚  y de facilitar su traducción hacia el campo de la adopción por parte tanto de las políticas públicas,  como de las políticas institucionales de las entidades que conforman el sistema de educación superior.  Así mismo,  se hace indispensable que para transformar la educación superior colombiana,  el tema de educación trascienda el ámbito de ella misma,  y sea apropiado por parte de otras instancias y agentes de la sociedad en general.

Muchas de las ideas aquí planteadas sobre educación superior se esbozaron en el informe que se presentó en agosto de 1996 en el seno de la Comisión Nacional para la Educación Superior,  convocada por el Ministro de Educación Nacional.  Especialmente en el informe de la Tercera Comisión de Trabajo se hacen planteamiento muy claros sobre medidas de política que deben tomarse para alcanzar los objetivos de mejorar la calidad,  la cobertura  y la integración del sistema de educación superior del país,  en vista de los desafíos del nuevo contexto que se analiza en este artículo.

Diversos aspectos se necesitan profundizar en los estudios de educación superior,  con el fin de derivar de ellos no solamente conocimiento general sobre los diversos elementos de la educación superior como tal,  desde la perspectiva organizacional,  pedagógica y curricular,  sino también de conocimiento que pueda incidir en la transformación de la educación en general  (externalidades al sistema en su conjunto,  incluyendo la básica,  media y tecnológica).  Como ejes temáticos centrales de transformación de la educación superior se pueden destacar los siguientes:  la calidad de la educación superior y su diversificación institucional según propósitos y funciones definidas;  la integración del conjunto postsecundario,  reconociendo la educación por ciclos y acompañada de una flexibilización curricular,  con el objetivo de contribuir desde la universidad a la valoración de la educación técnica y tecnológica;  el establecimiento de un real marco regulatorio y autoregulatorio de la educación superior,  para recuperar su ethos académico y superar la crisis de legitimidad actual  (lo que implica operacionalizar el concepto de autonomía y control);  el tema del financiamiento,  orientado no hacia el comportamiento histórico,  sino determinado por procesos de evaluación académica y científica,  eficiencia,  logros e impacto,  con el fin de asignar recursos y subsidios de manera diferenciada.

Hay dos temas adicionales que cortan a través de los aspectos que ya se han planteado,  pero que por su importancia vale la pena mencionarlos:  el de las diversas experiencias que están surgiendo en educación a distancia,  y el de la proyección de la escuela en su comunidad en el contexto de las sociedades de la información.  En Colombia se han venido desarrollando importantes experiencias en el campo de la educación a distancia,  utilizando las nuevas tecnologías de la informática y las telecomunicaciones.  En el campo de la educación superior la experiencia de la Universidad Autónoma de Bucaramanga es especialmente interesante.  Es importante analizar críticamente lo que hemos aprendido de estos programas,  y qué limitaciones se confrontan,  con el fin de consolidar el uso de esas tecnologías para mejorar la efectividad del sistema educativo.  El desarrollo de una mayor capacidad para producir productos educativos de multimedia de alta calidad,  con contenido colombiano,  es una de las áreas más promisorias e importantes en este campo.  Uno de los proyectos pilotos interesantes que se han desarrollado en el país en esta dirección es el Proyecto Cosmología,  desarrollado por el Ministerio de Educación y COLCIENCIAS.  El Proyecto Conexiones desarrollado por la Universidad EAFIT también debe destacarse por lo innovador del enfoque.  Aquí se pueden hacer alianzas estratégicas con grupos y centros tecnológicos que están trabajando en este campo en diversos países del mundo.

El segundo tema especial es el de la proyección de la escuela en su comunidad,  en el contexto de la sociedad de la información.  La introducción de computadores en las escuelas puede contribuir no solo a mejorar la calidad de la educación,  sino que las puede proyectar en la comunidad como centros que facilitan el acceso a internet,  y a la sociedad de la información,  tanto a los estudiantes como a sus familias.  Esto,  a su vez,  genera una capacidad de análisis y discusión sobre los problemas de la propia comunidad,  y de su relación con el entorno.  En Brasil y Chile se están desarrollando interesantes experiencias en esta dirección,  así como en algunos municipios de Colombia,  donde las Alcaldías y las Secretarías de Educación están operacionalizando proyectos con este objetivo.  Los más exitosos son aquellos que se relacionan estrechamente con programas de extensión en la comunidad,  que permiten que la escuela se convierta en un centro de la comunidad que facilita el acceso a la información y al conocimiento a los miembros de la misma  (a través de los computadores instalados en ellas).  Aquí la escuela puede desempeñar un importante papel en facilitar procesos de apropiación social de conocimiento,  e impulsar procesos de aprendizaje social,  por su posición estratégica en la comunidad.  A través de un programa con estas características,  las escuelas pueden facilitar la participación de su comunidad en el Diálogo Nacional sobre los temas de la agenda estratégica que se describe en este documento.  Con algunos municipios ya se está analizando cómo se puede lograr lo anterior  (v.gr.  Bucaramanga).

Uno de los desafíos que se confronta para poder adoptar e implementar estos nuevos enfoques es el de la capacitación de docentes.  El docente desempeña aquí una función crítica,  ya que debe jugar un papel de facilitador en este proceso.

Para el desarrollo de la amplia temática descrita en esta sección se están promoviendo tres redes especializadas de investigación y de reflexión como parte de este Diálogo Nacional.  Una de ellas se está organizando alrededor del tema de educación pre-escolar,  integrando los investigadores que están trabajando en este campo así como personas e instituciones vinculadas a este componente del sistema educativo.  Una segunda red de investigación y reflexión está surgiendo alrededor del tema de educación básica y media.  El establecimiento de la Corporación de Investigación Sobre Educación Básica forma parte de este proceso.  Así mismo,  la SECAB ha desarrollado una red de investigación y reflexión a nivel colombiano y a nivel iberoamericano,  que desarrolla actividades en diversos campos de la educación básica.  La red electrónica de investigación en educación básica podría construirse a partir de la red (o redes) desarrollada por la SECAB.  En tercer lugar,  con el fin de responder a la debilidad mencionada anteriormente,  COLCIENCIAS ha convocado a un grupo de investigadores de reconocida trayectoria interesados en el tema de educación superior,  buscando constituir a éste en un tema de interés y debate público.  Actualmente se están preparando una serie de estudios e informes sobre los diversos problemas que confronta la educación superior,  mencionados anteriormente.  La Red de Investigaciones Sobre Educación Superior (RIES) está surgiendo de este esfuerzo,  la cual ha organizado estudios y talleres de trabajo sobre los temas anteriormente mencionados.  El funcionamiento del grupo nuclear de la RIES ha tenido el apoyo de ASCUN.

Las tres redes de investigación y reflexión están buscando generar una iniciativa que se podría denominar  "La Educación en el Diálogo Nacional",  como una iniciativa impulsada por el Ministerio de Educación,  COLCIENCIAS  y las instituciones del sector educativo,  con el objetivo de buscar la conformación de una sociedad civil preocupada por la educación,  y buscando convertir a esta última en un propósito nacional.  Para facilitar lo anterior,  se está estableciendo un website en internet que sirva de apoyo a este Foro,  con el fin de facilitar la coordinación,  el intercambio de información  y el acceso a los documentos que se están produciendo en las tres redes de investigación mencionadas arriba.  Como se indica en el Anexo I,  se espera que los websites de éste y otros Foros que constituyen el Diálogo Nacional,  puedan facilitar y generar un amplio debate participativo en la sociedad colombiana sobre temas de gran relevancia para el futuro del país,  y que por lo tanto puedan facilitar  e  impulsar procesos de apropiación social del conocimiento  y de aprendizaje social.


En forma complementaria a la educación,  la ciencia y la tecnología desempeñan un papel igualmente crítico en el proceso de construcción de la sociedad colombiana.  Como se indicó anteriormente,  estos dos primeros temas de la agenda estratégica están íntimamente vinculados entre sí.  La calidad de los recursos humanos y un alto nivel de excelencia en las universidades del país es una condición fundamental para un desarrollo científico y tecnológico en los diversos campos del conocimiento.  A su vez,  el apoyo y consolidación de grupos y centros de investigación,  la consolidación de programas de doctorado,  la formación de investigadores,  y el apoyo a la investigación,  son factores que contribuyen en gran medida a fomentar y mejorar la calidad de la educación superior,  siendo ésta una de las dimensiones de la política de educación que se propone para Colombia.  El fortalecimiento de la investigación en la universidad desempeña un papel importante,  tanto desde el punto de vista de la formación de recursos humanos,  como desde la perspectiva de desarrollar una capacidad de investigación en el país.

El análisis prospectivo de la relación entre Ciencia,  Tecnología  y  Sociedad suministra una visión amplia,  con relación a tendencias y desafíos que se confrontan.  Sin tratar de ser exhaustivos,  vale la pena resaltar algunos de los principales aspectos que revisten particular importancia en la construcción de una sociedad del conocimiento.

 


 La Sociedad Informatizada

 

 


Las implicaciones de la revolución de la informática y las comunicaciones ya se analizaron en la secciones 2 y 3 de este artículo,  así como la importancia de la evolución que debe darse al buscar pasar de una sociedad de la información a una sociedad del conocimiento.  En este campo el país confronta un gran desafío en términos de cómo integrar las nuevas tecnologías de la información a los diversos sectores de la vida nacional,  tales como el comercio  (comercio electrónico),  los servicios,  la educación,  la salud,  el monitoreo del medio ambiente,  el sector productivo,  y el funcionamiento mismo del Estado.  El amplio uso de estas tecnologías también está vinculado al proceso de globalización que está llegando a permear las diversas dimensiones de la sociedad.  El desarrollo de una capacidad en microelectrónica,  en el desarrollo de software,  y en las nuevas tecnologías de multimedia y sus múltiples aplicaciones,  son parte de las nuevas tecnologías que debemos dominar en la construcción de la nueva sociedad colombiana.

Estos desarrollos tecnológicos están llevando,  a su vez,  a profundos cambios en la organización de la sociedad y de la economía,  tales como cambios en el mercado de trabajo,  en la organización misma del trabajo y de las empresas,  y en las posibilidades de participación social tanto a nivel de la comunidad,  como a nivel nacional y de la sociedad global.  En la sección 4 de este artículo se analizan algunos de los impactos que el desarrollo de la ciencia,  y especialmente de la informática,  está generando en las instituciones básicas de la sociedad,  y en términos de los procesos de cambio social que esto conlleva.


 

 El dominio de las Nuevas Tecnologías

 

 


Además de la electrónica y la informática,  hay un conjunto de Nuevas Tecnologías genéricas que están en el corazón de la revolución científica y tecnológica de este fin de siglo.  El caso más importante es el de la nueva biología molecular,  o biotecnología. Las plantas transgénicas,  los biopesticidas,  las nuevas vacunas y drogas,  y otras aplicaciones en el campo de la salud humana,  del procesamiento de alimentos  y del manejo de la biodiversidad,  están generando nuevas oportunidades de producción y de desarrollo.  Así mismo,  estas tecnologías también plantean grandes desafíos,  que van desde peligros de exclusión social en términos de una capacidad diferencial de acceso y uso de estas tecnologías,  hasta problemas de impacto ambiental (desarrollo sostenible)  y de dilemas éticos que las nuevas tecnologías pueden generar.  Un ejemplo de esto último es la discusión que ha surgido alrededor del tema de plantas transgénicas.  Lo que es ineludible es la necesidad de desarrollar una capacidad científica en estos nuevos campos.

 

 

Otra de las nuevas tecnologías con un alto impacto en muy diversos aspectos de la sociedad colombiana es el de los nuevos materiales.  Los especialistas en ciencia y tecnología de nuevos materiales poseen ya suficientes conocimientos fundamentales para poder definir cuantitativamente,  y controlar,  la relación entre la microestructura atómica y molecular de un material,  su proceso de fabricación,  y las propiedades resultantes.  Todo esto conduce a la necesidad de comprender la materia a niveles atómico y molecular,  y de desarrollar la capacidad de construirla a partir de sus componentes fundamentales  (átomos y moléculas).  Esta es una de las áreas de más rápida expansión en el inicio del nuevo milenio,  con aplicaciones en muy diversos sectores de la producción,  y con claras implicaciones para la competitividad del país.  Los nuevos materiales pueden aportar soluciones claves a problemas relacionados con el medio ambiente,  la energía,  el transporte y la medicina.  Dichos desarrollos están relacionados con materiales de alto rendimiento,  como las cerámicas avanzadas,  los polímeros,  los metales avanzados y los sistemas compuestos.  Los progresos tecnológicos en nuevos materiales van a marcar la diferencia tecnológica entre aquellos países que tienen,  o que no tienen,  el conocimiento sobre la ciencia y la tecnología de este nuevo campo en rápido proceso de expansión.


 

 


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 Papel crítico de las Ciencias Básicas y de las Ingenierías

 

 


Los espectaculares desarrollos mencionados en los párrafos anteriores tienen sus raíces en las ciencias básicas y las ingenierías.  Una de las tendencias más importantes de la ciencia moderna es la de una creciente concentración en el estudio de las partículas elementales  (los átomos),  y en el estudio y manejo de las estructuras moleculares y genéticas.  La física,  la química,  las matemáticas,  la biología  y la geología,  desempeñan un papel de creciente importancia.  Para regresar a uno de los casos que se analizan en la sección anterior,  la capacidad de los científicos en materiales para intervenir a niveles electrónicos,  atómico,  molecular y microestructural,  efectuar caracterizaciones cuantitativas  y controlar la evolución de la microestructura durante el proceso de fabricación industrial,  depende en gran medida de la capacidad que podamos desarrollar en las ciencias básicas.  Así mismo,  la ciencia de los materiales es un campo multidisciplinario,  que requiere aportes de la física del estado sólido,  la química,  la metalurgia,  la cerámica,  las matemáticas,  la ciencia de las superficies,  la informática  y  la metrología.

 

 

Los adelantos en la física de materiales,  específicamente en materiales electrónicos y fotónicos,  son la base de los modernos sistemas de información y de comunicación.  La física de bajas temperaturas involucra no sólo tecnologías novedosas para alcanzar la temperatura del cero absoluto,  sino que también involucra la investigación en física de ciencias de los materiales y en ingeniería,  para analizar el comportamiento de dichos materiales en un amplio rango de temperaturas.  Por otro lado,  la química ofrece una amplia gama de desarrollos industriales importantes,  como son las diversas áreas de investigación relacionadas con la química ambiental.


 

Apoyo a Grupos de Investigación  e  inserción en Redes Globales del Conocimiento

 

 

Uno de los aspectos fundamentales que la Misión de Educación,  Ciencia y Desarrollo planteó para el desarrollo de una capacidad en el país en este campo,  es el del fortalecimiento de la comunidad científica a través del apoyo a grupos y centros de investigación,  buscando lograr niveles de excelencia en estas unidades organizacionales que son la base misma de la comunidad científica.  Con tal objetivo COLCIENCIAS inició en 1996 una nueva modalidad financiera de apoyo a grupos y centros de investigación,  a través de la convocatoria anual que se ha organizado en los últimos tres años.

De esta experiencia están saliendo dos dimensiones en el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología.  En primer lugar,  un sistema de acreditación de grupos y centros de investigación,  basado en el nivel de excelencia que han alcanzado en sus respectivos campos.  En segundo lugar,  una línea de apoyo financiero a estos grupos y centros de excelencia,  para facilitar su proceso de consolidación.  En la actualidad hay un total de 105 grupos y centros que están recibiendo apoyo de COLCIENCIAS,  cifra que está bastante por debajo de la meta que la mencionada misión había planteado.

Mirando hacia el futuro,  es importante resaltar los profundos cambios que se están dando en las formas de organización de la comunidad científica en todos los países,  como consecuencia de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones,  y de la creciente importancia que la cooperación y las alianzas estratégicas están desempeñando en este campo.  Los anteriores cambios están llevando al surgimiento de nuevas formas de organización de la comunidad científica que complementan las estructuras organizacionales existentes  (no las reemplazan),  relacionadas con redes electrónicas de investigación,  consorcios de investigación,  centros virtuales,  alianzas estratégicas  y nuevas formas de cooperación universidad-industria.  Las nuevas formas organizacionales introducen un mayor nivel de flexibilidad y agilidad en la organización de la investigación,  haciendo posible un uso más racional de recursos humanos y financieros escasos,  y por lo tanto haciendo posible lograr más fácilmente masas críticas de investigadores en las nuevas áreas del conocimiento y un mayor nivel de productividad científica  (ver sección 9 para un análisis más detallado de estos cambios en la comunidad científica nacional y global).  Una característica adicional que tienen las redes y consorcios que están surgiendo es que ellas se desarrollan fácilmente en el espacio transnacional.  Uno de los desafíos que confrontamos es el de fomentar el desarrollo de estas nuevas formas organizacionales en la comunidad científica colombiana,  y el de asegurarnos que los grupos de investigación tengan la capacidad para participar activamente en Redes Transnacionales y Globales de Generación y Uso del Conocimiento.  La ciencia no es ajena al proceso de globalización que caracteriza este fin de siglo.

 

 Ciencia,  Tecnología  y  Regiones

 

 


La construcción de una sociedad pasa por la construcción de sus regiones.  De aquí la importancia de desarrollar una capacidad científica y tecnológica en las diversas regiones del país,  no solo por consideraciones de equidad en el desarrollo nacional,  sino también para contribuir al desarrollo de la territorialidad,  al desarrollo de las diversas sociedades y economías regionales,  a la preservación de la diversidad étnica y cultural,  y a la integración de la nacionalidad colombiana.  En los últimos años se ha iniciado un importante esfuerzo en esta dirección,  que se debe seguir profundizando.  Vale la pena mencionar el establecimiento de centros de pensamiento estratégico y prospectivo en diversas regiones del país,  como es el caso del Observatorio del Caribe Colombiano,  y de los trabajos del CRECE en el eje cafetero.  La política orientada a establecer Sistemas Departamentales de Innovación también está comenzando a dar sus frutos,  ya que el desarrollo tecnológico y la innovación se dan inminentemente en espacios regionales y locales.  La consolidación de grupos y centros de investigación desempeña un papel particularmente importante en la perspectiva regional.

 


Aspectos Eticos de la Ciencia y la Tecnología y Formas Cambiantes del Proceso de Apropiación del Conocimiento

 

 


El alto ritmo de progreso científico y tecnológico,  así como los profundos cambios que se están dando en su entorno,  están llevando a cambios importantes en los mecanismos o procesos por medio de los cuales la sociedad usa el conocimiento.  Es decir,  cambios en las formas de apropiación del conocimiento,  ya sea apropiación social o apropiación privada de los resultados de la investigación y del cambio tecnológico.  Estos procesos y cambios están generando,  así mismo,  preguntas éticas fundamentales relacionadas con el uso del conocimiento en las sociedades contemporáneas,  así como la necesidad de abordar el tema del nuevo marco jurídico y normativo que se ha venido perfilando en lo referente a la propiedad intelectual,  especialmente en el caso de las diversas aplicaciones de la biología molecular y la microelectrónica. ¿Qué comportamientos colectivos e individuales debemos adoptar,  para que podamos aprovechar los adelantos de la ciencia y la tecnología,  controlando al mismo tiempo los desafíos y problemas que el uso de ese mismo conocimiento puede generar?  ¿Qué papel debemos asumir,  tanto a nivel nacional como global,  para reafirmar el carácter solidario que deben tener los avances científicos,  y las decisiones políticas relacionadas con el uso del conocimiento?  Las respuestas que demos a preguntas como estas incidirán en la posibilidad de aprovechar al máximo la potencialidad que tienen las sociedades del conocimiento,  en los albores del siglo XXI.

Los dos primeros temas de la agenda estratégica que hemos analizado,  el de la educación y el de la ciencia y la tecnología,  además de ser temas que tienen su propia especificidad,  analizada en las dos últimas secciones,  también cortan a través de los demás temas estratégicos que se analizan a continuación.  Por ejemplo el papel de las ciencias sociales en la construcción de la sociedad colombiana,  aspecto que no se analiza en esta sección,  surgirá con claridad en los diversos temas que se tratarán en las próximas secciones.  La ciencia y la tecnología no es un sector en sí mismo,  sino que es una dimensión de la actividad humana que corta a través de todos los sectores.

 

 

 Gobernabilidad  y  Formas de Organización Social

 

 

 

 


Este es el tema que aborda el proyecto coordinado por Hernando Gómez Buendía sobre  Conocimiento y Construcción de Sociedad.  Pensar en el futuro deseable para Colombia implica asumir el reto de identificar los ejes estratégicos en torno a los cuales se nuclean las mayores tensiones internas y los determinantes externos de mayor incidencia sobre los procesos nacionales.  Los análisis con relación  a estos dos ámbitos conducen a proponer ejes estratégicos de referencia en los cuales se puede examinar la problemática de las grandes tendencias y opciones que se plantean a la sociedad colombiana y que constituyen los puntos de entrada para abordar la tarea de "ejercitar y fortalecer la inteligencia social",  y para contribuir a la generación de procesos de gobernabilidad,  democracia y organización social.

 
La organización social está determinada por sus instituciones  y por el grado y la forma de sus interrelaciones.  La mayor o menor eficacia de las instituciones para producir bienes públicos es determinante en la organización social.  Y el rasgo crucial del modo de organización de la sociedad colombiana es su baja eficacia para producir bienes públicos,  es decir,  para producir los bienes a los que la sociedad no puede acceder libremente en el mercado porque no venden  (la defensa nacional,  la seguridad,  la administración general del Estado,  los servicios de justicia),  porque su producción tiene externalidades  (la investigación científica y tecnológica,  el uso del medio ambiente),  porque tienen costos fijos de producción muy altos  (servicios públicos domiciliarios,  infraestructura pública),  y porque atienden necesidades básicas y sus demandantes no tienen capacidad de pago  (nutrición,  salud básica,  educación básica). 

En Colombia las instituciones económicas y políticas son en general poco eficientes para reducir los costos de transacción en la producción de bienes públicos.  Es decir existe un alto margen de incertidumbre o de falta de confianza pública en el cumplimiento de las normas sociales por parte de las instituciones económicas y políticas,  o,  lo que es lo mismo,  éstas tienen un bajo nivel de credibilidad por parte de la sociedad.  Esto se refleja en la pérdida de legitimidad por parte de las instituciones básicas de la sociedad,  incluyendo el Estado.

 En comparación con otros modos de organización social,  existe una lógica funcional basada en la  "negociación del desorden".  El  comportamiento  "normal"  es pactar relaciones confiables y cumplibles en vista de que las instituciones son poco efectivas y los costos de transacción son altos,  generando una ética y una psicología de la creatividad y el éxito individual,  y de la lealtad local  (con los más cercanos),  en donde el triunfador es el más vivo y el más leal a las personas más cercanas. 

Este contexto lleva a una serie de factores y procesos que inciden en el tejido mismo de la sociedad colombiana,  y que han llevado a la profunda crisis institucional y normativa que se vive en el país.  Entre estos factores vale la pena resaltar los siguientes:  los altos costos de transacción generados por diversos aspectos de la realidad socioeconómica del país;  el deterioro de valores básicos en la sociedad colombiana;  la corrupción que lo anterior ha generado;  la pérdida de legitimidad de las instituciones políticas;  el alto nivel de conflicto social;  y la poca capacidad de convivencia que refleja serias fallas en el proceso de socialización y de formación del ciudadano.  El complejo conjunto de factores que constituyen el concepto que Hernando Gómez llama el "almendrón",  así como las múltiples relaciones que se dan entre ellos,  nos invita a reflexionar sobre las razones de la profunda crisis que confronta la sociedad colombiana,  y sobre cómo desarrollar una mayor capacidad para responder a ellas basada en el conocimiento,  en la reflexión sobre nuestra realidad social  y  sobre nuestro entorno cultural,  socioeconómico  y  político. 

Estos factores constituyen uno de los desafíos más importantes que el país confronta:  el de la gobernabilidad,  y el de la incidencia de esta última en diversos aspectos críticos de la sociedad colombiana:  desarrollo de consenso,  capacidad de convivencia y paz,  legitimidad del sistema político,  participación política,  competitividad y evolución de la estructura productiva,  el narcotráfico,  e inserción en el contexto internacional.

 Estos factores no son procesos aislados,  sino que tienen una estrecha interacción entre ellos.  El deterioro de la legitimidad del sistema político compromete la capacidad de los partidos políticos para cumplir con su función.  Este proceso lleva progresivamente a liberar capital electoral,  capital que será activamente disputado en la política colombiana en el próximo futuro.  El narcotráfico seguirá siendo una fuerza desestabilizadora en la sociedad,  con una estrecha relación con la violencia que vive el país,  con la guerrilla,  con el acelerado proceso de deterioro ambiental,  y con el creciente problema de los desplazados que están empeorando la situación en los grandes centros urbanos.  En otros dos temas de la agenda estratégica,  relacionados con el medio ambiente y con el proceso de urbanización y regionalización  (ver secciones 8.5 y 8.9),  se analiza en mayor detalle el círculo vicioso que se da entre narcotráfico,  depredación del medio ambiente,  violencia,  pobreza,  y migración a las ciudades,  este último proceso siendo agravado por el problema anteriormente mencionado de los desplazados.  Estos diversos aspectos,  a su vez,  están incidiendo en la capacidad para administrar justicia en Colombia,  factor que incide negativamente en los anteriores procesos.  Por su naturaleza,  el tema de la gobernabilidad permea toda la sociedad,  y tiene múltiples vínculos con los diversos aspectos y temas que se cubre en la Agenda Estratégica. 

Los resultados de este proyecto se presentarán próximamente en un libro,  en el que se está incluyendo tanto el documento central que se elaboró,  como un conjunto de artículos con reflexiones sobre los diversos temas que se han mencionado.  Igual que en los otros temas de la agenda que se está desarrollando,  se realizarán así mismo una serie de actividades orientadas a fomentar procesos de apropiación social del conocimiento generado por los estudios y talleres de trabajo,  y a fortalecer lo público  y la cultura política de la población colombiana.  Para lograr lo anterior,  el Diálogo Nacional que se está iniciando en el ciberespacio puede hacer una importante contribución,  ya que busca vincular al ciudadano y a los diversos sectores de la sociedad en este proceso de reflexión y de propuestas de acción.

http://www.ies.colombia-siglo21.net/documentos/programacics/id8.htm

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